30/06/2008

Sheldon: ¡Tengo la Espada de Azeroth!
Leonard: Olvida la espada, Sheldon. ¡Ayuda a Raj!
Sheldon: Sheldon ya no existe. ¡Soy el Sword Master!
Wolowitz: ¡Leonard, cuidado!
Leonard: ¡Demonios, Sheldon, nos están liquidando!
Sheldon: Adiós, campesinos.
Leonard: ¡el bastardo se teleportó!
(Raj mira la computadora de Sheldon)
Raj: Está vendiendo la Espada de Azeroth en eBay
Leonard: ¿Nos traicionaste por dinero? ¿Quién eres?
Sheldon: Soy un tramposo elfo oscuro. ¿Acaso no leen las descripciones de los personajes? Esperen, esperen… alguien clickeo en Comprar Ahora.
Wolowitz: ¡Soy el Sword Master!

(The Big Bang Theory)

27/06/2008

Wharrgarbl

Adicionalmente, el staff está de vacaciones. Volveremos al ritmo habitual la semana que viene.

(imagen vista en Miss Cellania)

24/06/2008

Paisaje Érase una vez, hace ya mucho tiempo en la antigua China, un Maestro de reconocida sabiduría y buen juicio. Eran sus conocimientos muy respetados, y viajeros de todos los rincones del imperio acudían a su presencia para solicitar consejo.

En cierta ocasión, sucedió que tres estudiantes del Zen acudieron a su presencia. Luego de las cortesías habituales, atendió el maestro las inquietudes de los tres estudiantes, uno por vez.

I

Dijo el primer estudiante:
- Maestro, en el remoto templo del que provengo cumplo con la tarea de mantener al día el blog de la congregación. Son sus contenidos, sin embargo, de escaso interés para la comunidad, disminuyendo su popularidad. Sumado a ésto, el Sacerdote Principal se niega a incluir anuncios Adsense en el sitio, anuncios con los cuales podríamos financiar el costo del hosting. Dígame, oh maestro, ¿cómo puedo hacer ver al Principal su error?
- Eres tú quién está equivocado, joven estudiante - replicó con cortesía el antiguo Maestro. - Un blog no es una tecnología, sino una filosofía. ¿Acaso crecen los árboles del bosque podados y prolijos, para adaptarse al gusto de los viajeros? Si cada árbol creciera como los demás, el bosque ya no sería el bosque. Es en la diversidad de cada árbol donde encuentras la sabiduría de la naturaleza. Del mismo modo, deja que sea tu blog un árbol más en el bosque del ciberespacio, y mantendrás así intacta su verdadera belleza.
Y el primer estudiante alcanzó la iluminación. (seguir leyendo…)

23/06/2008

Hola, Bienvenidos a “Inglés para taxistas”. Hoy iba a enseñarles a decir “ya estaba muerto cuando lo atropellé”, pero en vez de eso leeré este ensayo. (…) Mañana, este ensayo estará en todos los grandes periódicos de Nueva York, pero llegaré a más gente leyéndolo en este programa de cable de bajo rating de la madrugada.

Jay Sherman (The Critic)

19/06/2008

Bueno, llegó el jueves, y con el jueves tenemos el fin de nuestro primer concurso. Y como somos gente seria, publicamos sin más los resultados.

Y el ganador es…

(seguir leyendo…)

Por mucho tiempo, las tablas fueron un elemento imprescindible de HTML. La posibilidad de anidar tablas, sumado a la creación de tablas con bordes invisibles, posibilitó la creación de “cuadrículas” para diseño en páginas web. Aunque esta tarea es llevada a cabo ahora por las Hojas de Estilo CSS, aún existen en la web muchos diseños realizados con tablas, por lo que veremos aquí cómo utilizarlas

Uso básico

En su forma más básica, una tabla se define de la siguiente manera:

<table>
    <tr>
        <td>Celda 1, Fila 1</td>
        <td>Celda 2, Fila 1</td>
    </tr>
    <tr>
        <td>Celda 1, Fila 2</td>
        <td>Celda 2, Fila 2</td>
    </tr>
    <tr>
        <td>Celda 1, Fila 3</td>
        <td>Celda 2, Fila 3</td>
    </tr>
</table>

Cuyo resultado se vería de la siguiente manera:

Celda 1, Fila 1 Celda 2, Fila 1
Celda 1, Fila 2 Celda 2, Fila 2
Celda 1, Fila 3 Celda 2, Fila 3

Analicemos, entonces, los tags involucrados (seguir leyendo…)

18/06/2008

La verdad es que hoy fue un día atípico, simplemente por ser el día después a una noche atípica. A los lectores de siempre no les cuento nada nuevo, pero esto es Internet después de todo, así que me permito una pequeña introducción antes de ir a la editorial descolgada de hoy (don’t worry, mañana publicamos el tutorial de HTML que nos quedó colgado hoy).

17-06-08: Manifestacion en cordoba

Básicamente, ayer todos los argentinos fuimos testigos de la que fuera la mayor manifestación en mucho tiempo. Repaso histórico: hace ya 100 días que nuestra Señora Presidenta y Primera Chirolita Cristina Fernandez de Kirchner impuso unas retenciones a los agricultores que, números mas, números menos, podían alcanzar hasta el 50% de los ingresos de los susodichos agricultores. Ahora bien, ocurre que de forma totalmente sorpresiva, se reveló que a los productores no les gusta entregar el 50% de sus ingresos al estado, por lo que iniciaron una jornada de protesta que ya lleva más de 3 meses. Así comenzaron los cortes de rutas, las manifestaciones, las marchas, las contra-marchas, etc.

Ahora, a la parte interesante: el sábado pasado ciertos grupos ciudadanos se reunieron a manifestarse tanto en Plaza de Mayo (frente a la Casa Rosada, sede de la presidencia) como en la Quinta de Olivos (donde vive el presidente de turno), pero fueron expulsados de manera violenta por grupos patoteros afines al gobierno. La bronca de ver a personas comunes ser corridas a golpes y empujones fue la gota que colmó el vaso (sumado a la inflación, las cifras oficiales siempre mentirosas, los autoritarismos y las prepotencias), y es así como el día lunes 16 (ayer) la gente de todo el país salió a protestar en las calles. (seguir leyendo…)

17/06/2008

Remember, remember the 5th of November.
The gunpowder, treason, and plot.
I know of no reason why the gunpowder treason
should ever be forgot.

Recuerda, recuerda, el 5 de Noviembre
la pólvora, la traición y el plan.
No conozco razón para que la traición
deba ser olvidada jamás.

V (V de Vendetta)

15/06/2008

15-06-2008: paisajeTodos tenemos una rutina. Levantarnos, trabajar, almorzar, estudiar o ir al gimnasio son cosas de todos los días a las que estamos acostumbrados. Ahora bien, ¿se han preguntado alguna vez hasta qué punto estamos habituados a esa rutina? ¿Qué lugar ocupa en nuestra vida nuestra rutina?

Me permito un pequeño ejemplo. No hace mucho tiempo me crucé, camino a mi trabajo, con la siguiente escena: frente al edificio de Tribunales había un colectivo detenido. En la vereda, rodeado por cinco policías y tres partulleros, el chofer daba algunas explicaciones que no pude escuchar. Y desde el colectivo, los pasajeros gritandole al chofer que se subiera para seguir el viaje. Era irrelevante, aparentemente, el estar siendo testigos de un acontecimiento cuanto menos inusual, para esta gente su prioridad era llegar a su trabajo (y, a juzgar por el tono y las palabras, querían llegar ahora). Entonces, me pregunto: ¿estamos tan apegados a nuestra rutina como para ser incapaces de apreciar lo espontáneo? ¿somos tan felices en nuestra vida diaria como para enojarnos cuando se altera en lo más mínimo? ¿acaso ya nadie desea ese toque de emoción por la aventura?

Como dijera Alejandro Dolina en clave de humor con su célebre Libro del fantasma: La actual civilización parece pensada para evitar las aventuras. Porque en realidad la aventura es el riesgo. Y nadie quiere arriesgarse. Siendo la seguridad un valor cuya admiración se promueve de continuo, es inevitable que la mayor parte del esfuerzo tecnológico que se realiza esté destinado a evitar sucesos imprevistos. Las cerraduras Yale, los despertadores, los semáforos, las píldoras anticonceptivas, las alarmas, los preservativos, los cierres de cremallera, las agendas, los paracaídas. Todos estos inventos alejan el sobresalto.

Es difícil no estar de acuerdo. Las aventuras, esos sucesos que dan sabor a nuestra vida, han sido reemplazadas por la temible anécdota, un poco menos entretenida pero más accesible: para contar las peripecias de nuestro viaje a Mongolia es imprescindible haber estado en Mongolia, mientras que para contar la historia de la que se tropezó en el correo basta con haber ido a Colón y General Paz. Y es que, afrontémoslo, la vida diaria no deja lugar para las aventuras.

Y es por todo esto, amigos lectores, que hoy les hago una pregunta: ¿si pudieran elegir una vida, sería la que tienen? ¿Qué es lo que anhelan para los próximos 20 años? Cuando estemos en la Luna, paseando con nuestros nietos a la luz de la Tierra, al mirar al día de ayer, ¿están seguros que se dirán a si mismos “la verdad que he tenido una buena vida“?

No se ustedes, pero yo sé que no. Y les aseguro que es una sensación horrible decirse un día “a los 20 años me voy a ir de mochilero”, y darse cuenta de que uno ya tiene 24. Y es así como yo, uno más del montón, he decidido declararle la guerra a la rutina. Salgamos a mojarnos en la lluvia, a dormir al aire libre, a perdernos, a pelearnos, a viajar sin mapas. Salgamos a conocer el mundo, a respirar el aire, a conocer lugares exóticos. Tenemos una sola vida, un sólo paso por esta vida. Sólo seremos jóvenes una vez.

La vida es demasiado interesante para verla pasar desde un colectivo, mirando el reloj y maldiciendo por cinco minutos de atraso.

14/06/2008

En su primer día de trabajo, a Johnny le dieron la tarea de vender 10 contenedores. No nos referimos, por supuesto, a esos contenedores plásticos que se venden para almacenar verduras, sino más bien a contenedores industriales, de esos que se apilan en el puerto de Buenos Aires y con capacidad suficiente para albergar verduras, frutas, autos y todos los muebles de Mariana, la de la propaganda. También le dieron un plazo, concretamente 5 horas para sacar los contenedores de ahí, y una semana para venderlos. Lo que no le dieron fue una grúa, ni un camión, ni un cospel para el colectivo. Pero haría falta más que eso para desanimar a Johnny.

A primera vista, Johnny no se diferenciaba de cualquier persona normal: no era muy alto, ni demasiado delgado, ni se vestía con ropa particularmente llamativa. Lo que lo hacía distinto a los demás era su naturaleza optimista y su tenacidad, tenacidad que le sería de gran utilidad en los días que habrían de venir.

Pero volvamos al puerto, con Johnny frente a una montaña de contenedores de varias toneladas y con un plazo de 4 horas 50 minutos que se acortaba cada vez más. Lejos de perder su tiempo, decidió poner manos a la obra: se sentó en una pequeña caja, aspiró profundo, y comenzó a negociar con sus contenedores la mejor manera de salir del lugar todos juntos. No fue, hay que decirlo, una negociación fácil. A Johnny le tomó dos horas solamente convencer a los contenedores de iniciar el diálogo, y una vez que lo hicieron presentaron argumentos bastante convincentes: la falta de piernas, el peso de varias toneladas, ser objetos inanimados y la dificultad del roce del acero contra el pavimento. Ahora, sé lo que están pensando: ¿por qué no intentar conseguir un plazo mayor, o una grúa, o una tarea que no estuviera condenada al fracaso? La verdad es que, si conocieran a los jefes de Johnny, estarían de acuerdos en que dialogar con 10 cajas de acero de 5 toneladas era una mejor opción.

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