31/05/2009

Anoche, a las 5 am, me desperté sobresaltada, con una pregunta oprimiéndome el pecho: “¿Existirá un buen editor de video para GNU/Linux?”. Totalmente desvelada, tuve que poner manos a la obra. El resultado es una evaluación de Cinelerra, un soft libre para edición de video que resultó ser sorprendentemente eficaz.

Pantalla de Cinelerra

Antes de hablar de Cinelerra, generalicemos un poco (para los que creen que nunca necesitarán editar video). La edición no lineal de video es un término muy complicado para decir que podemos tomar distintos fragmentos de videos, recortarlos, reordenarlos y volverlos a armar en un único video final. Un buen editor debe permitirnos agregar, además de video, audio (para la banda sonora) e imágenes (tipo pase de diapositivas, muy útil para hacer títulos), y permitirnos mezclar a gusto. Por supuesto, Cinelerra nos permite hacer todo esto, así que vamos a los detalles:

Interfaz: La interfaz, por más que pueda parecer una trivialidad, es lo primero que decide si el software es para nosotros o no. En particular, el gran defecto de Cinelerra es tener una interfaz muy fea… Ojo, no digo incómoda (o sea, que cuesta trabajar), sino fea, en el sentido de que usa colores horribles que no pegan con nuestro entorno ni a palos. Afortunadamente, más allá de lo estético, la interfaz es muy cómoda para trabajar (en especial si tenemos experiencia con Audacity o cualquier otro software de edición de audio), soporta múltiples canales de audio y video, y nos organiza todos los elementos del video en una librería.

Trabajar con Cinelerra: Si bien en un principio es complicado agarrarle la mano, la curva de aprendizaje no es demasiado elevada. Si bien tiene algunos conceptos poco intuitivos para aquel que nunca haya trabajado con este software, tales como “armar” la pista para utilizarla o la división de la interfaz en ventanas, son cosas totalmente lógicas y que nos harán la vida mucho más fácil cuando empecemos a trabajar en serio. Eso sí, tiene un defecto imperdonable: al usar las flechas de zoom, la flecha hacia arriba disminuye el zoom y la flecha hacia abajo lo aumenta. Esto no solamente es muy confuso, sino que la deja a una tratando de entender a qué punto de la grabación fue a parar. Pero supongo que ningún soft es perfecto…

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28/05/2009

Un aviso rapidito: para aquellos interesados en el diseño 3D, estos días se larga el ciclo de charlas Che! Blender, en la Universidad Nacional de Córdoba.

Banner de Che Blender 2009

El cronograma está orientado tanto para los principiantes (con cursos y talleres) como para los más veteranos, incluye charlas con gente del ambiente y exposición de trabajos. Hay también un apartado dedicado a la programación de juegos y escenarios interactivos, así que hay un poco para todo el mundo.

Más información en el Sitio Oficial del evento.

Hoy tengo una duda existencial. A diferencia de dudas anteriores, esta es un poco más rebuscada. Por supuesto, todos sabemos que estas cosas terminan siempre mal, nuestro caudal de lectores baja y las amenazas de muerte suben, pero bueh, así es la vida.

Antes de empezar, revisión rápida: como todos saben (creo), nuestro sistema democrático se basa en el concepto de la división de poderes en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Como no espero que hayan prestado atención a las clases de educación cívica (yo no lo hacía, lo confieso), repaso velocísimo:

  • El poder Ejecutivo, representado por el Presidente (o el Gobernador, o el Intendente), que es en esencia un ciudadano con la responsabilidad (irresponsabilidad dirán algunos) de hacer cumplir las leyes y manejar la gestión del estado.
  • El poder Legislativo, representado por las cámaras de Diputados y Senadores, que es el encargado de elaborar y modificar las leyes (de acuerdo a la opinión de los ciudadanos, dice ingenuamente la Wikipedia).
  • El poder Judicial, representado por la Corte Suprema de Justicia y los diversos tribunales, es el poder encargado de decidir en todas las cuestiones relacionadas con la interpretación de las leyes (es decir, juzgar un hecho de acuerdo a las leyes vigentes).

De manera corta, podríamos decir que el poder Legislativo hace las leyes, el Judicial decide sobre cómo aplicarlas y el Ejecutivo se encarga de que se apliquen correctamente. ¿Estamos hasta acá? Vamos entonces a lo importante (bah, esto que dijimos es importante, lo que sigue es meramente un rambling). En sus afiches para las próximas elecciones, el Frente de Izquierda pone en sus propuestas de campaña “Cárcel común, perpetua y efectiva a todos los genocidas”, aunque reemplazándolo en algunos afiches por “Cárcel común para Menendez”. Esto me trae una duda, que voy a compartir con todos ustedes: Como es más o menos sabido, la prisión domiciliaria es un tipo de prisión que puede o no otorgarse a un condenado por tal o cual crimen (esto queda a criterio del juez, que puede o no concederla - ver artículos 32 y 33 de la ley 24660). Ahora bien, si yo propongo “Cárcel común para fulanito”, ¿no estoy violando el principio de división de los 3 poderes? Me explico:

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26/05/2009

Sorry por la falta de actualización recientemente, la verdad es que se me han acumulado muchas, muchas, MUCHAS cosas últimamente, y el (poquísimo) tiempo libre que me queda lo dediqué a ponerme al día leyendo Questionable Content, un webcomic que no decepciona con su simplicidad (en inglés, sorry) .

Como nota de color, cuando estás atado con tu propio cinto a tu silla para evitar el dolor de espalda, estás 100% jodido.

21/05/2009

Aquellos que tengan un reproductor de video portatil (mal llamado mp4, mp5, mp6 o, más general, mp[0-9]+) sabrán que poner un video cualquiera es todo un problema, ya que hay que acertarle al tamaño del video, la codificación, etc. , y más aún cuando trabajamos en Linux y el aparato en cuestión trae un soft que funciona sólo bajo Windows. Para todos aquellos que tengan este problema es que hoy les traemos una solución: un script de bash que convierte un video cualquiera en MP4, para que puedan verlo en el colectivo, subte, consultorio del dentista o lugar de su preferencia.

De yapa, y sólo por hoy, un feature adicional: la posibilidad de partir el video en pedazos más pequeños. Aquellos que tengan un reproductor sin Fast-Forward, o que sí permite avance rápido pero que no es tan rápido como debería, sabrán apreciar la posibilidad de seguir viendo lo-que-sea sin tener que arrancar del principio. Esto es particularmente útil cuando el colectivero está de buen humor y llega a destino antes de lo esperado, dejando nuestro capítulo de The Big Bang Theory por la mitad. De seguro me dirán que ya existen herramientas al respecto (Handbrake, por ejemplo), a lo cual responderé que hay veces en las que necesitamos algo que ande rápido y que, en particular, se pueda copiar y pegar desde un post de internet, como puede ser este.

Sin más preámbulos, el código:

#!/bin/bash

# Comando para convertir video, parte genérica
CONVERTIR="mencoder -of lavf -lavfopts format=mp4 -oac lavc -ovc lavc -lavcopts \
                      aglobal=1:vglobal=1:acodec=libfaac:abitrate=128:vcodec=mpeg4:keyint=10 \
                      -ofps 25 -vf harddup,scale=320:-3"

#Parseamos argumentos
if [ "$#" -ge "4" ] || [ "$#" -le "1" ]
then
        echo "Error: número de argumentos incorrecto"
        echo "Modo de uso: $0 <fichero de entrada> <fichero de salida> [<split en segundos>]"
else
        if [ "$#" -eq "2" ]
        then
                # Solamente hay que convertir
                $CONVERTIR "$1" -o "$2.mp4"
        else
                #Hay que partir el video en pedazos de $3 segundos
                # Primero, obtenemos la duracion del video
                DURACION=`ffmpeg -i "$1" 2>&1 | grep Duration | perl -ne |
                                     'if ($_ =~ /Duration: ([d][d]):([d][d]):([d][d]).([d]+)/) \
                                     { print $1*3600 + $2*60 + $3 . "n"; }'`

                # Ahora, obtenemos la cantidad de partes
                PARTES=1
                while [ "$DURACION" -ge "$3" ]
                do
                        DURACION=$(($DURACION-$3))
                        PARTES=$(($PARTES+1))
                done
                # Finalmente, ejecutamos los scripts
                for ((i=0; i<$PARTES; i++))
                do
                        $CONVERTIR -ss $(($i*$3)) -endpos 00:00:$3 "$1" -o "${2}-${i}.mp4"
                done
        fi
fi

La sintaxis no puede ser mas sencilla: ejecutamos el script, pasando como parámetros el fichero de entrada y el prefijo para el fichero de salida. Esto convierte al video original en un video mp4 de 320px de ancho (con altura proporcional), mientras que si le pasamos el tercer argumento (un tiempo en segundos) nos partirá el video original en segmentos de (aproximadamente) la cantidad en segundos elegida. ¿Por qué “aproximadamente”? Ocurre que el video únicamente puede partirse en cuadros claves (keyframe en inglés), lo que nos da algún que otro margen de error (en mi experiencia, serían unos 10 segundos).

El script aún puede mejorarse. Algunas ideas: reemplazar las funciones por llamados a únicamente mencoder o ffmpeg (actualmente se utilizan ambos), permitir una mejor sintaxis para el tiempo de cada pedazo (en vez de tirar “600 segundos” sería más conveniente “10 minutos”), soporte para más resoluciones de salida y cosas por el estilo. Como siempre, si tienen alguna idea pueden dejarla en los comentarios.

Actualización: arreglado un bug que generaba incorrectamente la longitud de los videos al partirlos.

16/05/2009

Descubierto en Wal-Mart: aparentemente, la compañía Mattel habría echado a Barbie y, en su lugar, contratado a Susana Giménez:

Barbie Gimenez

Publicada esta tontería, volvemos con nuestra programación habitual.

13/05/2009

En su cuento La Biblioteca de Babel, Jorge Luis Borges narra la historia de una biblioteca posiblemente infinita donde se encuentran todos los libros posibles. La idea es simple, pero interesante:

Tomemos un libro cualquiera, digamos “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha”. Este libro se encuentra en la biblioteca, y hay una única copia de él. Ahora bien, si ese libro se encuentra, también debe estar sus traducciones al inglés, francés, italiano, japonés, griego antiguo, latín, ruso, esperanto, klingon… y no sólo eso: no cuesta nada imaginar que en algún lugar de la biblioteca esté una versión casi exacta del mismo libro, pero con un único error de ortografía. Y si está ese libro, debe haber otro en algún lugar que tenga también una única falta de ortografía, pero en otro punto del texto. Y uno con dos letras cambiadas. Y uno al que le falta una hoja. Y uno escrito de atrás para adelante. Y otro casi idéntico, pero sin los títulos de los capítulos. Y otro, otro y otro, hasta el infinito. Razona Borges, con lógica, que en esta biblioteca destruir un libro es simplemente imposible: siempre habrá una versión casi idéntica del libro para reemplazarlo, sin importar los años que se dedique a la tarea.

Este cuento de Borges es interesante si lo comparamos con un concepto de la matemática, el concepto de la trascendentalidad de Pi. ¿Se acuerdan de Pi, el de la fórmula de la superficie del círculo, ese que empieza por 3,14? Al decir que “Pi es trascendental” estamos diciendo que Pi tiene en realidad muchos decimales. Muchísimos. De hecho, infinitos números decimales. Y además no se repiten. Esto último nos dice que siempre podemos encontrar una cierta cadena de números adentro de los decimales de Pi. Hagamos, entonces, el siguiente ejercicio mental. Supongamos que a cada letra le asignamos un número: A es 1, B es 2, K es 11, etc; con ese cifrado, toda frase puede pensarse como un número (”hola” es “08161201″), y por ende todo libro puede escribirse como un número laaaaargo. Pero por más largo que sea ese número, es un número finito. Y si es un número finito, entonces está contenido en alguna posición de los dígitos de Pi.

¿Y si cambiamos una “a” al azar por una “o”? Bueno, ese es otro número. Laaaargo. Y también es finito, así que también está en Pi. Y con dicho criterio la biografía de nuestras vidas escrita en arameo, el debate completo de las retenciones en el Senado y la revista Teens de octubre, todos están en alguna posición de los dígitos de Pi. Todos los libros con los que soñara Borges se encuentras contenidos en este número. Y aún así sobra espacio.

Probablemente todo esto les resulta altamente confuso para aquellos que no estudien matemáticas, pero creanme que hay algo de poético en todo esto. Paul Erdos, un famoso matemático, dijo:

¿Por qué son bellos los números? Es como preguntar por qué es bella la Novena Sinfonía de Beethoven. Si no ves el porqué, nadie te lo puede decir. Yo sé que los números son bellos. Si ellos no son bellos, nada lo es.

Hoy en día nadie nos enseña a apreciar las matemáticas como algo emparentado con lo artístico, como algo que posea belleza. Pero eso no significa que no la tenga. Hay más en las matemáticas y en los números que la regla de 3 simples y las fracciones con números decimales.

Sólo hay que saber buscar.

11/05/2009

Primero fue Guillermo Moreno quien, para incentivar a la industria automotriz, propuso poner a la venta un auto “barato” (tan barato como puede ser un auto). En su momento se dijo, medio en joda y medio en serio, que para abaratar costos iban a ponerle un único espejo retrovisor. “¿No pueden hacer un auto barato que les dé volumen? No importa que sea bueno”, dijo Moreno, y las automotrices respondieron quitando a los autos la radio y el aire acondicionado, con lo cual se logró un fabuloso ahorro del 1%. Luego vino el “Argenmovil”, un celular fabricado en Argentina que sería tan avanzado que hasta iba a traer cámara de fotos, todo ello a un precio sumamente accesible de U$S 48. Por supuesto, ninguna de las empresas celulares mostró interés por algo que era novedad hace 3 años, por lo que el proyecto falleció silenciosamente.

Ahora le llega el turno a la Agenda Digital, un plan que según las autoridades pretende dar “direccionalidad estratégica al uso y aplicación de las TIC para generar mayor inclusión y fomentar el desarrollo” (fuente), contra lo cual no tendríamos generalmente ninguna objeción, de no ser porque surge a no menos de un mes de haberse firmado el Decreto 252, que establece un aumento de los impuestos sobre hardware en un 38% (lo cual, como se imaginarán, no ayuda a generar mayor inclusión y fomentar el desarrollo de las TIC).

Sé que no estoy descubriendo la pólvora con esto, pero tengo que decirlo igual. A nuestra clase dirigente: lamento tener que ser yo la que se los diga, pero ustedes son malísimos en esto de la tecnología. Ustedes serán muy populares, con sus patotas y cantos populares y todo eso, pero nosotros sabemos lo que estamos haciendo. Guillermo Moreno, el Secretario de Comercio, no podría venderle agua ni siquiera a un maratonista, o pretendería cobrarle un precio extra por la botella. Nuestra presidenta, por su parte, seguramente no sepa para qué sirve el botón derecho del mouse, aunque es más probable que sea su marido el que usa la PC y le da a ella un joystick para que crea que está escribiendo. A estas personas que tan sabiamente guían nuestros destinos, les digo: por favor, ¡DEJEN DE AYUDARNOS!

Este fue un servicio de bien público.

08/05/2009

Para aquellos que ya jugábamos a juegos violentos en 1996, la noticia de hoy nos llena de tristeza: Duke Nukem Forever, la secuela de Duke Nukem 3D, está oficialmente cancelado con el cierre de 3DRealms, la empresa que lo estaba desarrollando.

El juego, para los que no seguían la novela, llevaba 12 años en desarrollo (cambiando constantemente de tecnología, motor gráfico, staff, etc), y si bien ya era considerado como un chiste en la industria, el hecho de que siempre salieran novedades daba la esperanza de que algún día se iba a completar, pero al final parece que no.

Triste semana para los gamers… *snif*…

07/05/2009

Leo hoy en el sitio web de Time, en la lista de Los 10 casos de pánico, que el número 8 está ocupado por el bug del año 2000, conocido como el Y2K. Si bien ahora está de moda reírse y decir que fue todo una pérdida de tiempo, y dejando de lado el sensacionalismo creado por los medios, tengo una duda existencial que al día de hoy no encuentra respuesta:

¿No pasó nada con el año 2000 porque fue sobrevalorado, o porque se evitó a tiempo?

No conozco a nadie que haya tenido un problema serio con el Y2K, con suerte un “1900″ impreso en alguna que otra fecha de vencimiento, pero ¿habría sido igual si no se hubiera gastado tanto dinero, tiempo y esfuerzo en estar preparados?

Ya sé, ya se, es una tontería y encima irrelevante (al menos hasta el 2038), pero la alternativa era hablar de la gripe porcina, y la verdad que ya nos tiene un poco hartos.

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