Anoche, a las 5 am, me desperté sobresaltada, con una pregunta oprimiéndome el pecho: “¿Existirá un buen editor de video para GNU/Linux?”. Totalmente desvelada, tuve que poner manos a la obra. El resultado es una evaluación de Cinelerra, un soft libre para edición de video que resultó ser sorprendentemente eficaz.

Antes de hablar de Cinelerra, generalicemos un poco (para los que creen que nunca necesitarán editar video). La edición no lineal de video es un término muy complicado para decir que podemos tomar distintos fragmentos de videos, recortarlos, reordenarlos y volverlos a armar en un único video final. Un buen editor debe permitirnos agregar, además de video, audio (para la banda sonora) e imágenes (tipo pase de diapositivas, muy útil para hacer títulos), y permitirnos mezclar a gusto. Por supuesto, Cinelerra nos permite hacer todo esto, así que vamos a los detalles:
Interfaz: La interfaz, por más que pueda parecer una trivialidad, es lo primero que decide si el software es para nosotros o no. En particular, el gran defecto de Cinelerra es tener una interfaz muy fea… Ojo, no digo incómoda (o sea, que cuesta trabajar), sino fea, en el sentido de que usa colores horribles que no pegan con nuestro entorno ni a palos. Afortunadamente, más allá de lo estético, la interfaz es muy cómoda para trabajar (en especial si tenemos experiencia con Audacity o cualquier otro software de edición de audio), soporta múltiples canales de audio y video, y nos organiza todos los elementos del video en una librería.
Trabajar con Cinelerra: Si bien en un principio es complicado agarrarle la mano, la curva de aprendizaje no es demasiado elevada. Si bien tiene algunos conceptos poco intuitivos para aquel que nunca haya trabajado con este software, tales como “armar” la pista para utilizarla o la división de la interfaz en ventanas, son cosas totalmente lógicas y que nos harán la vida mucho más fácil cuando empecemos a trabajar en serio. Eso sí, tiene un defecto imperdonable: al usar las flechas de zoom, la flecha hacia arriba disminuye el zoom y la flecha hacia abajo lo aumenta. Esto no solamente es muy confuso, sino que la deja a una tratando de entender a qué punto de la grabación fue a parar. Pero supongo que ningún soft es perfecto…




