Los examiné a todos personalmente. Cada uno está en perfectas condiciones de salud. Excepto el muerto.
Dr. Tentáculo (Day of the Tentacle)
Los examiné a todos personalmente. Cada uno está en perfectas condiciones de salud. Excepto el muerto.
Dr. Tentáculo (Day of the Tentacle)
Hoy, en esta nueva edición de Informática para gente que no sabe diferenciar su mano derecha de su pie izquierdo, vamos a explicar brevemente cómo funciona un disco rígido. Para aquellos que no lo sepan, el disco rígido es la parte de su computadora donde se guardan los archivos que usted no desea y de donde se borran siempre por accidente las cosas importantes. Gráficamente, un disco luce así:

Ahora bien, nos resta preguntarnos cómo funciona por dentro uno de estos cosos. Para ello, removeremos la tapa (algo que usted nunca debe hacer, primero porque entra polvo, y segundo porque se escapan los enanitos que trabajan ahí adentro), y vemos los principales circuitos del disco, a saber:

Si bien algunas personas van a hablarles de escritura vía medios magnéticos, polarización y tonterías como esa, la verdad es que la escritura en el disco la realizan pequeñísimos enanitos que escriben con mucha paciencia los unos y ceros que representa nuestra información (los mismos que se escapan si le sacamos la tapa al disco). Estos enanitos son llevados por el peine al sector que corresponde, donde escriben la información de manera muy, muy rápida. Como muchos de ustedes dudarán de la veracidad de esta información, nos remitimos a la evidencia, obtenida mediante un microscopio electrónico:

Uno, cero, cero… ¿che, después venía un uno, no?
Por supuesto, aquellos que aseguran que hay un proceso de magnetización y patatín patatán no tienen ningun tipo de evidencia concreta, por lo que los consejos de esa gente malintencionada deberán ser ignorados.
Eso es todo por hoy. Espero que este artículo les haya resultado útil.
En vista de que la gente de Rolling Stone no se ha arrepentido (hace casi un año que está esta nota en su sitio), aprovecho para deschavarlos: en su nota de presentación de la cantante Lady Gaga, vemos esto:
Estoy seguro de que hay una razón perfectamente válida para presentar a una cantante como “La chica que canta desnuda” y poner una foto suya con pantalones, pero la verdad que a mí no se me ocurre.
Debo confesarlo: odio los árboles, con esa actitud de superioridad, de “mirenme, mirenme cómo produzco oxígeno a partir del CO2, bla bla bla” y esa manía de ponerse siempre en los lugares más incómodos - uno va caminando tranquilamente y, de un día para el otro, se encuentra con que le ha crecido un ombú en el medio de la vereda. Y no me digan que sirven para refugiarse del clima, porque los muy turros te dejan pasar la lluvia (o el sol) a propósito, mientras los demás árboles se te ríen bajito.
Es así que el post de hoy está dedicado a la forma más efectiva de acabar con esta raza de yuyos: hacer folletos. Para los que no lo saben (casi todos), recientemente pasé a ser instructor de karate en mi escuela, y como nuevo responsable del dojo una parte de mis deberes es, justamente, tener alumnos. Dado que no somos lo suficientemente conocidos (aún) como para que los aspirantes se arrojen a nuestros pies implorando que les enseñemos, hacer folletos y salir a repartirlos pareció ser la mejor idea (me han dicho que funciona, en cuanto tenga resultados les diré). De esta experiencia quiero aprovechar para dejarles un par de tips que de seguro les resultarán útiles alguna vez.
Si son usuarios técnicos (que es la única razón que se me ocurre por la cual alguien estaría leyendo estas columnas mías, o este blog de hecho), tal vez se hayan encontrado alguna vez con el célebre Microsoft Tax, que es una forma de decir que uno puede elegir entre comprar una PC con Windows o… comprar una PC con Windows. En mi caso particular, la casi muerte de mi notebook me obligó a tener que considerar alternativas, lo cual me llevó a recopilar información sobre el tema y me trajo un déja-vu de cuando compré mi actual PC y me encontré con exactamente el mismo problema. De toda esta experiencia, saqué dos cosas en concreto: la primera es que comprar notebooks nacionales fue un error (traten de conseguir una batería para notebook Grundig y después me comentan), y la segunda es que debe ser más fácil convencer a una tabacalera de cerrar sus puertas que convencer a una empresa de notebooks de vender una PC sin sistema operativo. En particular, hay dos entradas en la lista que me gustaría recalcar.
La primera entrada en esta lista se la merece Dell (una lástima, realmente tenía buena imagen de Michael Dell por cosas que no vienen al caso) por su horrible, horrible soporte de Linux, que la coloca inclusive peor que otras empresas que no ofrecen Linux - después de todo, acá creemos que un trabajo mal hecho es peor que no hacer nada. En particular, comparemos las secciones dedicadas a cada sistema operativo en el sitio oficial de Dell Argentina:
|
Windows |
Linux |
![]() |
![]() |
¿Y saben qué es aún más triste que tener una diferencia de once notebooks a una? Que lo de la derecha es una netbook…
Aún así, el tristísimo soporte de Dell no alcanza para calificarlo como la peor empresa al momento de pensar en sus clientes. Ese puesto se lo vamos a dar, sorpresa sorpresa, a HP. No sólo por tener un soporte de linux nulo (que, en definitiva, no serían los únicos), ni por tener un sitio horrible imposible de entender. No - si bien no vamos a decir que los de HP son unos sucios trampososos (pero lo vamos a implicar), es por este enlace de su sitio que debería quedar en la historia como una de las piezas más infames que se haya tratado de hacer pasar por información útil. En concreto,
Si, ya sé: casi un mes sin escribir nada, y el primer post es para criticar, pero la verdad que este tipo de cosas me saca. Si mi notebook fallece de forma efectiva, creo que HP, yo y Defensa del Consumidor tendremos una agradable charla. Después de todo, si no acepto las condiciones del contrato de instalación de Windows, tengo derecho a exigir mi dinero (idea más que apropiada para el Día del Consumidor).
¿Llegará el día en el que salga de un negocio con un producto que no requiera pelear varias horas con el servicio post-venta?
Todos conocemos en mayor o menor medida la historia de Bruce Lee, actor y practicante de artes marciales que se hiciera famoso en el papel de Kato en la serie The green hornet, conocida aquí como “El avispón verde” (una especie de clon de Batman con un ayudante que sí sabía lo que son los pantalones largos), y saltaría al estrellato con diversas películas, comenzando con The Big Boss y terminando con Enter the Dragon, tras lo cual pasaría a mejor vida. Lo que no suele ser conocido, en cambio, es la serie de eventos (muchos de ellos bizarros) que dispararía la muerte de Lee.
La primera de estas curiosidades comienza con la que técnicamente es su película final, Game of Death. Dado que Lee había suspendido temporalmente la filmación de esta película para filmar Enter the Dragon, su muerte dejó a los productores con unos 11 minutos de videos de Bruce Lee, ni de cerca suficiente para una película completa… lo cual no detuvo a los productores: Game of Death fue completada con dobles (usando barbas falsas y anteojos oscuros), e incluyendo imágenes del verdadero funeral del actor. El truco sería repetido años después con las pocas filmaciones que quedaban sin usar de Lee en Game of Death II, esta vez sin éxito.
Hace una semana, más o menos, los invitábamos a colaborar con un cierto estudio sobre el lenguaje natural. En ese artículo aprovechamos para hacer pública nuestra dirección de correo electrónico, que estuvo desde siempre en el pie de página pero que por primera vez pusimos en el cuerpo de un post.
En una semana, el flujo de spam hacia esa cuenta se quintuplicó.
Por supuesto, lo estábamos esperando, pero de todas formas no queríamos perder la oportunidad de advertir a nuestros lectores, que por ahí no saben tanto de estas cosas: hay bots (programas, en esencia) que recorren la red, rastreando cualquier cosa que parezca una dirección de correo electrónico y agregándolas a bases de datos gigantescas que son luego vendidas a gente que se dedica a hacer spam. No hace falta ser un sitio popular ni tener cientos de visitantes por día - si publican su dirección de mail en un sitio web, o en un foro, o en cualquier sitio público, sepan que no pasará más de una semana antes de que empiecen a recibir los primeros correos basura (y si creen que con el tiempo la cantidad desciende, van a llevarse otra sorpresa).
¿La solución? No poner nuestra dirección en comentarios, artículos, foros, fotologs o entradas públicas de Facebook. Alternativamente, pueden dedicar su tiempo libre a hacer un curso de detectivismo por correo en la Modern Schools, rastrear al tipo que creó el bot en primer lugar y hacerlo desaparecer misteriosamente, pero eso toma más tiempo que setear como corresponde el filtro antispam
Este fue un servicio de bien público.
Felicitaciones a Ricardo Darín, Soledad Villamil, Guillermo Francella, Pablo Rago, José Campanella y en esencia a todo el equipo detrás de El secreto de sus ojos, el nuevo clásico del cine nacional, por el Oscar a mejor película extranjera.
